Energy Thermodynamics Revisited: Energy intake strategies for optimizing athlete body composition and performance

 

Authors
Benardot, Dan
Format
Article
Status
publishedVersion
Description

A key feature of physical activity is that it results in an increased rate of energy expenditure and, as a result of metabolic inefficiencies that lead to high heat production, an increase in the requirement to dissipate the added heat through sweat.  Nevertheless, surveys commonly find that athletes fail to optimally satisfy both energy and fluid needs, causing them to perform at levels below their conditioned capacities.  To some extent this problem results from an excess reliance on the sensations of ‘hunger’ and ‘thirst’ to guide energy and fluid intakes, but there are also common misunderstandings of the best eating strategies for achieving optimal body composition and performance.  The need to improve the strength-to-weight ratio to enable an enhanced ability to overcome sport-related resistance can be misinterpreted as a need to be ‘small’, which may result in an under-consumption of energy through restrained eating and special ‘diets’.  The outcome, however, is nearly always the precise opposite of the desired effect, with lower strength-to-weight ratios that result in an ever-increasing downward spiral in energy and fluid consumption.  This paper focuses on within-day energy balance eating and drinking strategies that are now successfully followed by many elite-level athletes.  These strategies can help athletes avoid the common errors of under-consumption while simultaneously improving both body composition and performance.
Un aspecto clave de la actividad física es que produce un aumento en la tasa de gasto energético y, como resultado de las ineficiencias metabólicas que conducen a una alta producción de calor, produce un aumento en la necesidad de disipar el calor adicional con ayuda de la sudoración. No obstante, los estudios que valoran la ingesta de alimentos y bebidas en los atletas concluyen que estas personas no logran satisfacer de manera óptima su requerimiento diario previsto de energía ni de líquido, provocando que su rendimiento sea inferior con respecto a lo que su capacidad permitiría. Este problema obedece, en cierta medida, a una dependencia excesiva de las sensaciones de hambre y sed como guías para la ingesta de energía y líquido. Además, existen  malentendidos sobre las mejores estrategias nutricionales para alcanzar tanto una composición corporal adecuada como un rendimiento óptimo. Todos los atletas, independientemente de su disciplina deportiva, deberían esforzarse por mejorar su relación fuerza-peso para facilitar una mayor habilidad de superar la resistencia asociada a su deporte; sin embargo, esto se puede interpretar incorrectamente como la necesidad de disminuir el peso, lo cual puede provocar el consumo insuficiente de energía a través de restricciones en la alimentación y dietas especiales. El resultado es, casi siempre, el opuesto de lo que se pretendía alcanzar, puesto que se dan relaciones más bajas de fuerza-peso que a su vez producen una espiral descendente en el consumo energético. Este manuscrito se concentra en las estrategias de equilibrio diario de alimentación e ingesta de líquido que utilizan actualmente con éxito muchos atletas de élite, incluyendo a corredores de larga distancia, velocistas, gimnastas, patinadores artísticos y jugadores de fútbol americano. Dichas estrategias pueden ayudar a los atletas y así evitar los errores comunes de baja ingesta, al mismo tiempo que mejoran su composición corporal y rendimiento.

Publication Year
2013
Language
eng
Topic
Energy balance
body composition
weight
Equilibrio energético
composición corporal
peso
Fuente
Portal de Revistas UCR
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https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/pem/article/view/10841
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Derechos de autor 2014 Pensar en Movimiento: Revista de Ciencias del Ejercicio y la Salud