Audiencias, periodismo y desinformación: dinámicas de consumo noticioso en Costa Rica

 

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Detalles Bibliográficos
Autores: Tristán Jiménez, Larissa, Carazo Barrantes, Carolina
Formato: capítulo de libro
Fecha de Publicación:2021
Descripción:La desinformación no nació en la segunda década del siglo XXI. Sin embargo, a partir del año 2016 –con las elecciones presidenciales en EE.UU y el referéndum por el Brexit en el Reino Unido– el fenómeno eclosiona en una nueva variante que ha recibido el nombre de fake news o noticias falsas, término que hasta ese momento era prácticamente desconocido a nivel social. Desde ese entonces hasta la actualidad, las noticias falsas son percibidas como una especie de doppelgänger de las noticias reales, a las que se le atribuyen un efecto corrosivo capaz de alterar diversos procesos sociales como, por ejemplo, el resultado de una elección presidencial o el precio de las acciones en la bolsa de valores. A pesar de que aún no ha sido posible demostrar empíricamente el peso que tiene la desinformación en dichos procesos o su incidencia concreta en la intención de voto o la confianza que tienen las personas en las instituciones democráticas, el fenómeno de la desinformación ha sido catalogado como una "amenaza global", razón por la cual su estudio ha recibido gran atención por parte de la academia, los medios y los Estados. La mayoría de los estudios sobre el tema se han centrado en analizar los contenidos, las causas y las formas de difusión de las noticias falsas, mientras que el estudio de la exposición y el consumo de la desinformación por parte de las audiencias ha sido comparativamente menor. A pesar de ser pocas, las investigaciones sobre el tema coinciden en señalar que la atención académica y la cobertura mediática que recibe la desinformación van en detrimento de la relación de los medios con sus audiencias. Lo anterior, en tanto que la (sobre) exposición del tema genera una percepción distorsionada sobre la proporción de contenidos falsos a los que realmente están expuestas las personas. Esto hace creer a la ciudadanía que está siendo constante y deliberadamente manipulada menoscabando aún más la ya de por sí erosionada confianza hacia los medios tradicionales. Lo dicho sugiere que los esfuerzos por mitigar los efectos de la desinformación en el entramado social y en los sistemas democráticos no se agotan con el estudio de la producción de contenidos engañosos, sino que también es necesario escuchar a las audiencias con el fin de comprender cuáles son los patrones de exposición, consumo e incluso de resistencia que aplican en relación a los contenidos falsos. Precisamente, el presente capítulo tiene como objetivo explorar el papel de las audiencias en la dinamización del fenómeno de la desinformación en Costa Rica, así como caracterizar las dinámicas de recepción e interacción que las mismas establecen con las noticias falsas que se difunden en el país. El estudio de las audiencias en relación con el fenómeno de la desinformación se justifica porque, a pesar de la ubicuidad del tema en el debate social, el impacto de la desinformación a nivel microsocial de la persona y su grupo ha sido poco explorado. En otras palabras, suele asumirse el efecto de la desinformación sobre las personas sin tomar en cuenta su capacidad de agencia o las variables que podrían mitigar o intensificar su impacto y aunque la manipulación distorsionadora de las noticias falsas fuese efectiva para una persona o grupo particular, es necesario indagar más a fondo en los factores que inciden en dicho proceso. En función de lo anterior, para el desarrollo de este capítulo se aplicó una metodología cualitativa, basada en la técnica de los grupos de discusión, los cuales fueron realizados con personas de distintas edades y procedencia geográfica. A partir de esta metodología, fue posible realizar un análisis situado del fenómeno en el contexto costarricense durante la pandemia por COVID-19. Los resultados sugieren que para las personas participantes el fenómeno de la desinformación trasciende a los medios de comunicación, pues esta puede ser usada por otras instancias como "herramienta política". Las opiniones expresadas también sugieren que, desde su punto de vista, son las otras personas las responsables de difundir los contenidos desinformativos, percepción que evoca al llamado efecto de la tercera persona. Asimismo, las respuestas apuntan hacia lo señalado por algunas personas autoras, para quienes la crisis de los medios tradicionales no se debe a una abundancia de noticias falsas sino a una falta de credibilidad y de confianza hacia las noticias reales que difunden los medios de comunicación tradicionales; una creciente desconfianza que los últimos datos del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica confirman. Con base en estos resultados, es posible dilucidar el impacto que la desinformación tiene sobre las personas participantes y su grupo social. De esta forma, se espera contribuir con el análisis empírico de la exposición y consumo de contenidos desinformativos en Costa Rica.
País:Kérwá
Institución:Universidad de Costa Rica
Repositorio:Kérwá
Lenguaje:Español
OAI Identifier:oai:kerwa.ucr.ac.cr:10669/103991
Acceso en línea:https://cicom.ucr.ac.cr/wp-content/uploads/2021/11/Siles_Tristan_Carazo_Verdad_en_extincio%CC%81n_2021.pdf
https://hdl.handle.net/10669/103991
Palabra clave:periodismo
desinformación
consumo noticioso
Costa Rica